Descripción
El origen de la sopera, como utensilio culinario, pudo tener su precedente en la olla y el tazón comunitario a
partir del Renacimiento. Más tarde, como obra de arte y objeto lujoso, se puso de moda en los siglos XVII
y XVIII en las cortes europeas siguiendo modelos importados del Extremo oriente (como la de porcelana
japonesa del siglo xv utilizada durante la Batalla de Arapiles para servirle la sopa a Lord Wellington).
La producción de soperas, y otros utensilios de cocina para la mesa entre los fabricantes de porcelana
en Francia e Inglaterra, desarrolló diseños que oscilaron entre lo práctico, lo sorprendente, lo artístico y lo
decorativo.






