Descripción
La cruz es el símbolo más distintivo del cristianismo. Representa el gran amor que Dios mostró al enviar a su Hijo, Jesús, al mundo, para que, a través de su muerte, nosotros podamos tener vida eterna. En la cruz Jesús llevó el castigo que merecíamos cada uno de nosotros por nuestros pecados. A través de la muerte de Jesús en la cruz, Dios nos dio la oportunidad de acceder a la vida eterna con él.
Se piensa que no fue hasta el siglo IV que se comenzó a usar la cruz como símbolo del cristianismo. Dentro de la cultura de los primeros cristianos la cruz tenía una connotación negativa, era el símbolo de la ejecución de los peores criminales. Los cristianos usaban otros símbolos tales como el dibujo de un pez para reconocerse e identificarse.
Hoy día hay personas a las que les gusta llevar una cruz en un colgante como protección o amuleto. Sin embargo, la cruz es solo un símbolo de algo poderoso que sucedió sobre ella. La cruz no tiene poder en sí misma. Su poder y relevancia vienen de Jesús, Dios encarnado, su muerte en la cruz y su resurrección.







