Descripción
El escultor Juan Hernández nace en Mérida, Yucatán el 24 de septiembre de 1933. Cursa estudios de dibujo en la escuela de Bellas Artes de 1943 a 1946. Inicia el trabajo en la talla de madera en 1947 en el taller de su papá que se encontraba en la calle 45 entre 50 y 52.
Durante los últimos 40 años, Juan Hernández ha elaborado piezas de su autoría y fundido proyectos de otros artistas, que después se han exhibido en universidades, recintos culturales y galerías. Su taller, en San Rafael Chamapa, en el Municipio de Naucalpan, es el principio de todas sus creaciones. Innumerables horas se esconden detrás de cada figura, con procedimientos agotadores y una extensa serie de pasos antes de obtener el resultado final, que llega a tener un valor entre los treinta y los doscientos mil pesos.
Los materiales que utiliza Juan Hernández son variados, como madera, resina, ónix, mármol y bronce. En el caso del bronce, el trabajo puede prolongarse por más de cinco meses, en los que se incluye la elaboración del molde, su acondicionamiento, el vaciado del metal, la estilización de la superficie y su pigmentación final. En este último paso se requiere de conocimientos sobre química, pues el escultor obtiene los colores a partir de la degradación de distintos materiales, por ejemplo, el verde lo obtiene de la oxidación del cobre, el café del acero y el rojo de la grana cochinilla. Más allá del tiempo de creación, durante el proceso se requiere atención precisa a los detalles y precaución, ya que se trabaja con materiales peligrosos y un horno que alcanza los mil 200 grados de temperatura.
Actualmente, una selección de la obra de Hernández se exhibe en el Ágora del Parque Naucalli, en la exposición Convergencias, homenaje a Yvonne Domenge, la cual estará vigente hasta el 29 de febrero.






