Descripción
La verdad es que, aunque la loza poblana se decora a semejanza de la de Talavera, España, ello no basta para suponer que hayan sido talaveranos los primeros loceros que llegaron a Puebla.
Bien pudieron ser sevillanos, pues Sevilla fue punto de emigración a las posesiones españolas de ultramar y centro productor de loza y azulejería con influencia mudéjar. Desde luego, un notable locero, vecino de Puebla de los Ángeles en 1604, de nombre Diego Gaytán, era originario de Talavera y no dejaría de influir, con su personal estilo, en el desarrollo de la industria poblana de la loza.
La industria del vidriado y del esmaltado del barro cocido, desconocida para los antiguos mexicanos, pasó de España a México en la segunda mitad del siglo XVI. A partir de 1580 se establece en Puebla un buen número de maestros loceros que encuentran en sus cercanías los materiales necesarios para producir cerámicas de buena calidad, y convierten a la ciudad en un centro comercial que permite la venta de sus mercancías a la ciudad de México y Veracruz.




