Descripción
El culto a San José fue ampliamente promovido por Santa Teresa. Su evolución iconográfica es ciertamente interesante. En la Edad Media era pintado como un personaje de muy avanzada edad, pues la Iglesia no quería que se pensara en él como el verdadero padre de Jesús. Fue a partir del siglo XVI, en paralelo a la proliferación de su culto, que comenzó a representársele rejuvenecido e integrado al culto de la Sagrada Familia. Aquí lo vemos cargando al niño Jesús (quien reconoce su personalidad bendiciéndolo) y con su atributo personal, la vara que floreció de manera milagrosa para señalarlo como el digno acompañante de María.






