RELOJ ANSONIA CO NY PANEL

$40,000.00

Reloj de sobremesa Napoleón III estilo rococó con caja de bronce y porcelana pintada a mano de Sevres.
La caja tiene una decoración con motivos florales y una figura de piña en la parte superior.

Debajo de la esfera, está la porcelana con policromía que ilustra una escena romántica formada por una pareja de un cupido y una dama en un lindo jardín, siendo una representación claramente figurativa del siglo XIX. La maquinaría del reloj es de cuerda con funcionamiento de péndulo.

CAJA: 35 CM DE LARGO, 22 CM DE ANCHO X 14 CM DE PROFUNDIDAD
DIÁMETRO: 10 CM

Disponible para reserva

SKU: 414 Categoría:

Descripción

En 1838, los mecanismos de latón habían reemplazado a los de hierro y madera, gracias a la gran disponibilidad de latón laminado. En 1844, el comerciante de metales Anson Greene Phelps fundó la Ansonia Brass Company en Connecticut para suministrar latón a la floreciente industria relojera.

En 1850, la Ansonia Clock Company se convirtió en subsidiaria de la Ansonia Brass Company por obra de Phelps y de dos relojeros de Bristol (Connecticut), Theodore Terry y Franklin C. Andrews. Terry & Andrews eran los mayores fabricantes de relojes de Bristol, con más de 50 empleados que utilizaban 58 toneladas de latón en la producción de aproximadamente 25,000 relojes ya en 1849.

Phelps decidió hacerse con el negocio de la fabricación de relojes con el propósito de expandir el mercado para su producción de latón, mientras que Terry y Andrews conseguían acceso a latón de gran calidad y a mejores precios. Vendieron el 50% de su empresa a Phelps, y trasladaron el negocio a Ansonia.

En 1879 se abre una segunda fábrica en Brooklyn (Nueva York) pero dicha se incendia en 1880. Dado esto, la compañía la reconstruyó en el mismo lugar, y reabrió la fábrica ampliada en 1881.

A comienzos de 1914, justo antes de la Primera Guerra Mundial, Ansonia producía 440 modelos diferentes. Aun así, el reloj decorativo era objeto de una competencia feroz. Ansonia apostó por incrementar las ventas más que por mantener el beneficio, colocando en el mercado un gran volumen de relojes a «precios antiguos». Esta política generó deudas enormes, y hacia 1920 el número de modelos bajó radicalmente.

En 1926 la compañía vendió su almacén de Brooklyn, pero esto no podía impedir lo inevitable. En 1929, la mayoría de la maquinaria y el utillaje se vendieron a la compañía comercial del gobierno soviético Amtorg y las piezas, la maquinaria y los trabajadores especializados fueron embarcados fuera de los EE. UU. para formar la base de la industria relojera en Moscú.

En 1969, los derechos de uso del nombre, marcas registradas, y el fondo de comercio fue transferido a la Ansonia Clock Co., Inc., de Lynnwood, Washington.