RELOJ ANSONIA CO.

$190,000.00

Reloj de sobremesa Ansonia del siglo XIX estilo rococó. Tiene un regulador de cristal de ocho días y sonajero con escape abierto, paletas enjoyadas, esfera de porcelana, vidrio biselado grueso y bisel de latón.
Las manecillas y el péndulo son originales. Esta pieza está hecha con bronce dorado con filigranas y flores de lujo, vidrios biselados en los costados, puertas delantera y trasera. El funcionamiento de la máquina es de 8 días accionada por un resorte redondo con estante de media hora y campana de caracol en espiral y péndulo de mercurio.

CAJA: 39 CM DE ALTO X 22 CM DE ANCHO X 19 CM DE PROFUNDIDAD
DÍAMETRO: 12 CM

Disponible para reserva

SKU: 417 Categoría:

Descripción

En 1838, los mecanismos de latón habían reemplazado a los de hierro y madera, gracias a la gran disponibilidad de latón laminado. En 1844, el comerciante de metales Anson Greene Phelps fundó la Ansonia Brass Company en Connecticut para suministrar latón a la floreciente industria relojera.

En 1850, la Ansonia Clock Company se convirtió en subsidiaria de la Ansonia Brass Company por obra de Phelps y de dos relojeros de Bristol (Connecticut), Theodore Terry y Franklin C. Andrews. Terry & Andrews eran los mayores fabricantes de relojes de Bristol, con más de 50 empleados que utilizaban 58 toneladas de latón en la producción de aproximadamente 25,000 relojes ya en 1849.

Phelps decidió hacerse con el negocio de la fabricación de relojes con el propósito de expandir el mercado para su producción de latón, mientras que Terry y Andrews conseguían acceso a latón de gran calidad y a mejores precios. Vendieron el 50% de su empresa a Phelps, y trasladaron el negocio a Ansonia.

En 1879 se abre una segunda fábrica en Brooklyn (Nueva York) pero dicha se incendia en 1880. Dado esto, la compañía la reconstruyó en el mismo lugar, y reabrió la fábrica ampliada en 1881.

A comienzos de 1914, justo antes de la Primera Guerra Mundial, Ansonia producía 440 modelos diferentes. Aun así, el reloj decorativo era objeto de una competencia feroz. Ansonia apostó por incrementar las ventas más que por mantener el beneficio, colocando en el mercado un gran volumen de relojes a «precios antiguos». Esta política generó deudas enormes, y hacia 1920 el número de modelos bajó radicalmente.

En 1926 la compañía vendió su almacén de Brooklyn, pero esto no podía impedir lo inevitable. En 1929, la mayoría de la maquinaria y el utillaje se vendieron a la compañía comercial del gobierno soviético Amtorg y las piezas, la maquinaria y los trabajadores especializados fueron embarcados fuera de los EE. UU. para formar la base de la industria relojera en Moscú.

En 1969, los derechos de uso del nombre, marcas registradas, y el fondo de comercio fue transferido a la Ansonia Clock Co., Inc., de Lynnwood, Washington.

En cuanto al Ormolú, se refiere a la aplicación de bronce en una amalgama, finamente molido sobre un objeto. Los franceses denominan esta técnica «bronze doré», en español bronce dorado.

La fabricación del primitivo ‘ormolú’ empleaba un proceso conocido como dorure au mercure o dorado a fuego, en el que una solución de nitrato de mercurio era aplicado a una pieza de cobre, latón o bronce seguida por una aplicación de aleación de oro y mercurio. Luego el objeto era sometido a temperaturas muy elevadas hasta que el mercurio se quemaba y el oro permanecía adherido al objeto metálico.

Con el dorado aplicado, se bruñía la superficie presionando la capa de oro sobre los poros del soporte con la ayuda de una herramienta o bruñidor con una piedra dura en su extremo. Con este proceso se conseguía un baño de oro duradero, pero solo podía aplicarse a objetos pequeños por razones de manipulación y de resistencia al fuego.

A partir de 1830 la fabricación tradicional de ‘ormolú’ en Francia hubo de abandonarse porque la ley prohibió el uso de mercurio. Por lo tanto, otras técnicas fueron utilizadas en su lugar, pero nada supera la belleza y riqueza del color que el método original de dorado al mercurio tenía.