RELOJ CLOISONNE (CHAMPLEVÉ)

$40,000.00

Impresionante y bello reloj del siglo XX de sobremesa fabricado en latón y esmalte cloisonné de bellas formas y colores; el azul predomina sobre el resto de colores. Este reloj es una reproducción de los modelos franceses Cloisonné fabricados a finales del Siglo XIX, altamente decorativos y muy buscados.
Estructura compuesta por caja de latón acristalada con 8 columnas y 4 gruesos cristales biselados.
Dos puertas, una posterior y otra frontal permiten el acceso a la esfera y mecanismo.
El reloj está coronado por un jarrón dorado y 4 pináculos de remate. Esfera de cerámica color blanco nítido, con una capa esmaltada y con una numeración Romana a las horas y arábiga a los minutos.
Movimiento de 8 días de cuerda con sonería a las horas y las medias sobre bordón.

CAJA: 48 CM DE LARGO X 35 CM DE ANCHO
DÍAMETRO: 11 CM

Disponible para reserva

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Descripción

El cloisonné es originario del antiguo Cercano Oriente, donde se lo usaba en joyería en piezas muy pequeñas tales como anillos, usando alambre delgado para formar los alvéolos. En Egipto se utilizaban tanto piedras preciosas y semi-preciosas como también materiales tipo esmalte a veces denominado «pasta de vidrio».

La técnica del cloisonné se difundió por las culturas de los pueblos circundantes y un tipo en especial, a menudo denominado cloisonné granate fue muy utilizado en el arte germánico de los pueblos bárbaros o migrantes de Europa, quienes utilizaban piedras preciosas, especialmente granates rojos, además de vidrio y esmalte, con alvéolos pequeños con gruesos tabiques divisorios.

Los granates rojos y el oro forman un contraste de colores atractivo, y para los cristianos el granate era un símbolo de Cristo.
En la actualidad se cree que este tipo se originó a finales de la antigüedad tardía en el imperio bizantino y por lo tanto debe haber llegado hasta los pueblos germánicos a través de regalos de diplomáticos de objetos probablemente producidos en Constantinopla, siendo copiada la técnica por sus propios orfebres.

Durante la era bizantina la técnica se desarrolló hacia el uso del estilo del alambre delgado solo adecuado para el esmaltado descrito en la próxima sección, la cual fue imitada en Europa a partir del período Carolingio.

El esmalte alveolado o cloisonné es una antigua técnica para decoración de objetos metálicos, en siglos recientes mediante el uso de esmalte vidriado, y en periodos antiguos mediante el uso también de incrustaciones de piedras preciosas, vidrio y otros materiales.

Los objetos tratados con esta técnica a veces son denominados cloisonné. Para realizar la decoración primero se agregan alvéolos o compartimentos (cloisons en francés) al objeto metálico soldado o adhiriendo alambres de plata, oro o delgadas cintas colocadas sobre sus cantos.

Estos agregados son visibles en la pieza terminada, sirviendo de separación entre los numerosos compartimentos de esmalte o incrustaciones, los cuales a menudo son de diversos colores. Los objetos con esmaltado cloisonné son trabajados con una pasta preparada a base de polvo de esmalte que luego es preciso cocer en un horno.

En tiempos antiguos, esta técnica se usaba principalmente para decorar joyas y pequeños adornos para la ropa, armas u objetos similares pequeños decorados con diseños geométricos o esquemáticos, con gruesos tabiques entre los alvéolos.

En el imperio bizantino se desarrollaron técnicas que utilizaban alambres más delgados para producir imágenes pictóricas, principalmente imágenes religiosas y joyería, usando siempre esmalte en vez de incrustaciones.

Hacia el siglo XIV esta técnica del esmaltado había llegado a China, donde pronto fue utilizada para decorar grandes contenedores y vasos. Esta técnica se encuentra muy difundida y es muy utilizada en China aun en la actualidad, y durante el siglo XVIII se produjeron en Occidente numerosos objetos decorados con esmaltado alveolado utilizando estilos chinos.